Quien haya tenido
la suerte de conocer a Miguel Angel Girollet sabe que
su vida musical no ha sido igual despues de ese encuentro.
Como
uno de sus tantos alumnos recibí de él
las enseñanzas más importantes, no solo
en las clases, sino también en las charlas (mate
mediante) y en cada concierto
en que lo pude escuchar.
Su arte trascendió
las fronteras de la Argentina, llevándolo a los
rincones más lejanos del mundo.
Se nos adelantó
allá por abril de 1996 y es seguro, que cigarrillo en
mano, sigue tocando la guitarra en algún lugar
del universo, al lado de los grandes de nuestro amado
instrumento.